Nueva sección que pretende recoger
artículos, propuestas, iniciativas, sugerencias y todo cuanto
estimes oportuno para mejorar la profesión y ofrecer mejores
servicios a la sociedad.
Para participar, escribe a esta
dirección. Solo se publicarán los escritos que vengan
debidamente identificados, no admitiéndose anónimos ni seudónimos.
A medida que recibamos propuestas
se irán publicando bajo un índice de materias y/o fechas.
También se podrá participar en la
siguiente dirección:
http://coitand-cartas.blogspot.com/ .
Cartas recibidas
EL
ORGULLO DE SER INGENIERO TÉCNICO AGRÍCOLA.
Extracto de la
ponencia presentada por nuestro compañero Fernando García Prieto en
la Asamblea del mes de junio de 1994.
Ahora, precisamente ahora, aunque
también podría haber sido antes o después, cuando estamos a las
puertas de la celebración de la LXII Asamblea General Ordinaria de
nuestro Colegio, es un gran momento para meditar sobre el papel que
desempeñamos los Ingenieros Técnicos Agrícolas en el sector agrario
y en la sociedad.
Sin mayores reflexiones, no cabe
duda que con nuestro esfuerzo, dedicación y entusiasmo estamos
contribuyendo notablemente al desarrollo de la agricultura y la
economía de cada zona. Una gran responsabilidad pero también una
gran recompensa, pues podemos sentirnos importantes y satisfechos
con lo que hacemos.
La Ingeniería Técnica Agrícola
cuenta con compañeros de incuestionable proceder técnico y humano.
Algunos de ellos ya han sido distinguidos como Colegiados de Honor.
Otros, no dejan de acumular méritos en su buen hacer agronómico; y
muchos más que, aun sin grandes reconocimientos, desempeñan un
trabajo digno de admiración por todos los que formamos el colectivo
de los Ingenieros Técnicos Agrícolas en España. Los demás,
independientemente de cada situación, debemos trabajar con el máximo
empeño para conseguir mantener y mejorar lo que, con mucho esfuerzo,
ya está hecho.
El ejercicio profesional en el
ámbito de la agricultura y el medio rural, a veces, trae conflictos
entre compañeros o con otros grupos, profesionales o no, que también
operan dentro del sector. En lo que respecta a la titulación que nos
faculta para el desempeño de todas aquellas actividades comprendidas
en las especialidades de explotaciones agropecuarias, mecanización
agrícola y construcciones rurales, hortofrutícola y jardinería e
industrias agrarias, simplemente hemos de coexistir en un ambiente
de respeto mutuo, compañerismo y ética profesional, eludiendo el
intrusismo en el trabajo sin soslayar los desacuerdos técnicos que
se puedan producir en aras del interés general.
Vicente Alonso Morales, en su
publicación "La Ingeniería Técnica Agrícola de España y su Consejo
General de Colegios Oficiales" con motivo del Congreso de I. T. A.
de Andalucía de 1993, da buena cuenta de la evolución de la
profesión con el paso del tiempo desde su primera identidad de
PERITO: "Profesor en la Sección Tecnológica de la Enseñanza Agrícola
al que corresponde oficialmente medir y valorar las tierras y los
productos agrícolas y administrar una explotación agrícola, dirigir
sus trabajos, etc."
En lo concerniente a otras
profesiones de vinculación agropecuaria, debemos tener
suficientemente claro que, dentro de las competencias de cada cual,
defenderemos siempre lo que en justicia nos corresponde, intentando
superarnos a nosotros mismos en beneficio del progreso de la
agricultura, pues la valía y aptitud se demuestra día a día y a lo
largo de toda una vida de dedicación al mundo agrario.
Eso sí, nos preocupa el
mantenimiento de la constancia de trabajo en la dirección de
explotaciones agropecuarias, construcciones rurales, regadíos,
industrias agrarias y alimentarias, proyectos, estudios e informes,
direcciones de obras, estudios de viabilidad de inversiones
agrarias, asesoría técnica, ordenación del territorio y medio
ambiente, mediciones y levantamientos topográficos, valoraciones y
tasaciones, asesoramiento y gestión de subvenciones y créditos
nacionales y comunitarios, etc.
Importantes aportaciones al
crecimiento agrario han venido como consecuencia de la iniciativa de
Ingenieros Técnicos Agrícolas. Basta con recordar los numerosos
Symposia o encuentros de la agricultura en toda España, como los de
Agroquímicos y Semillas, convocados por nuestro Colegio de Andalucía
Occidental. Por todo ello, no podemos descuidar el reciclaje
formativo o adquisición de nuevos conocimientos que redunden en la
prestación de mejores servicios profesionales. Entiendo como muy
recomendable que todos intervengamos activamente en cursos,
seminarios, jornadas y asambleas e incluso en las reuniones sociales
que potencian las relaciones humanas y hacen más llevaderas las
profesionales: nuestro patrón, San Isidro Labrador, anualmente nos
brinda una inmejorable ocasión para constatarlo.
Solo el hecho de poder sentirme
compañero de ingenieros técnicos agrícolas que brillan por su
aptitud, dedicación y defensa de una profesión que es la mía,
alcanzando incluso niveles de reconocimiento internacional, es todo
un orgullo y aliciente de trabajo que procuraré seguir con tesón y,
a su vez, hacérselo ver y extender a los más jóvenes. Creo que es
obligación de todos nosotros mantener siempre vivo ese orgullo.
Fernando García Prieto
Colegiado 1.559
Sevilla, 17 de Junio de 1994

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